“Reset” marca el inicio de la carrera literaria de Diego Valenzuela, dedicado a la performance y el área audiovisual. Su novela sigue la vida de Dante, un joven de 19 años que narra con crudeza sus conflictos familiares, amistades y sexualidad, alternando entre la búsqueda de consuelo y la autodestrucción. La obra explora heridas generacionales, culpa y perdón en el Chile actual, donde los límites personales y sociales se desdibujan tras el estallido social.
La novela aborda los dolores que carga cada individuo, las máscaras que sobrellevamos para aguantar el día a día y el miedo a no poder encajar en un mundo que parece ir a mil por hora. Desde el inicio, el libro deja claro que Dante, el protagonista, sufrió abuso por parte de su profesor en el colegio. Este hilo conductor, que subyace a lo largo de la historia, marca los momentos de crisis e inflexión del protagonista, paralelos al quiebre que vive el país.
El núcleo de la narrativa destaca cómo los pensamientos intrusivos, las cicatrices emocionales y la ajetreada vida diaria erosionan la psique de las personas. A veces, estos elementos se enmascaran detrás de sensaciones potentes pero efímeras, como el consumo de drogas y alcohol.
La mayoría de los personajes que Dante encuentra en su odisea —familiares, amigos y conocidos— han perdido algo o luchan por encontrarse a sí mismos. Cada uno sobrelleva su dolor o vacío de distintas maneras, evidenciando cómo la sociedad oculta la fragilidad, como si el mundo no estuviera hecho para ella. Valenzuela logra canalizar estas inquietudes, que muchos hemos experimentado en distintos niveles, con notable claridad.
Sin embargo, no todo brilla por igual. El libro se divide en cuatro partes: Pool, Lu, Estallido y Reset, y no todas fluyen con la misma cohesión. Para un lector acostumbrado a la literatura latinoamericana, la primera parte resulta densa debido a su ritmo narrativo y jerga específica. Si bien retrata fielmente el entorno acomodado de Dante, su lentitud dificulta la inmersión inicial.
La tercera parte, aunque plantea una analogía potente entre el caos interno de Dante y el estallido social, incluye escenas que quedan inconexas o interrumpen momentos clave, como su proceso familiar o las sesiones con el psiquiatra. A esto se suma el recurso musical: aunque las citas de canciones enriquecen la atmósfera, su uso excesivo diluye su impacto y desconecta de la trama en ciertos pasajes.
Mientras tanto, destaca el capítulo Lu, que relata el viaje de Dante a Argentina y su tumultuosa relación con Luciano. Aquí, los deseos y contradicciones del protagonista chocan con una dinámica amorosa que mezcla afecto y violencia, entrelazando presente y pasado.
El acto final, Reset, se alza como el más memorable. Da nombre a la obra y plasma el proceso de redención y aceptación, pero también la angustia ante una lucha que promete ser larga. Valenzuela cierra con una narrativa tan atractiva como desoladora, reflejando que sanar es un viaje cuesta arriba, pero no imposible.Reset puede ser recomendada para un público que le interese los temas previamente expuestos. A pesar de mis sentimientos encontrados, admiro los destellos de talento de su autor. Es una obra que no deja indiferente y, si buscas explorar la literatura nacional contemporánea, vale la pena adquirir este libro editado por Amuleto.
